Querido diario
Sin editores, censuras ni limitaciones, podemos utilizar el blog para el relato de nuestra vida personal, opinar sobre lo que deseemos, abrir nuestro propio rinconcito catártico.
Es cierto que aquí se juega una gran cuota de egocentrismo, pero lo que escribimos nos humaniza contando la cotidianidad que nos rodea.
El blog es un espacio democratizador: "todos podemos contar, todos podemos sentirnos dentro". Por lo menos, yo lo veo así...


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